La embajadora de Estados Unidos en República Dominicana, Leah Campos, realizó su primera aparición pública luego del cierre temporal de las oficinas de la Administración para el Control de Drogas (DEA) en Santo Domingo, una medida vinculada a una investigación interna por presunta corrupción. La diplomática encabezó una actividad junto al presidente de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD), vicealmirante José Cabrera Ulloa.
El acto estuvo orientado a fortalecer las capacidades dominicanas en la lucha contra el narcotráfico, en medio de un contexto marcado por el escrutinio internacional sobre los mecanismos de cooperación en seguridad. La presencia conjunta buscó transmitir continuidad institucional pese al incidente.
Medios estadounidenses informaron que un supervisor vinculado a la DEA en el país fue arrestado por presuntos abusos en un programa de visas para informantes confidenciales. Se trata de Melitón Cordero, detenido por el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS).
El canciller dominicano Roberto Álvarez aseguró que la investigación corresponde exclusivamente a autoridades estadounidenses y que no involucra a funcionarios ni instituciones dominicanas. Según indicó, la propia embajadora confirmó que el proceso es interno a la embajada.
Campos reiteró públicamente su postura de tolerancia cero frente a la corrupción, afirmando que el uso indebido de cargos oficiales constituye una violación grave de la confianza pública. Sus declaraciones buscan preservar la credibilidad del trabajo bilateral antidrogas.

Durante la actividad, la DNCD destacó la creación de un “Equipo de Desmantelamiento de Laboratorios Clandestinos”, iniciativa que posicionaría a República Dominicana como pionera regional en la respuesta preventiva ante drogas sintéticas.
El programa contempla formación especializada para agentes y cooperación técnica internacional, en un escenario donde el narcotráfico evoluciona hacia estructuras más sofisticadas y tecnificadas.
