Santo Domingo. El Poder Ejecutivo dispuso la reactivación del Plan Nacional de Regularización de bancas de lotería, puntos de venta, agencias, bancas de apuestas y demás operadores de juegos de azar, con el objetivo de concluir el proceso de depuración, validación y formalización del sector.
La medida fue establecida mediante el Decreto núm. 197-26, firmado el 26 de marzo de 2026, en respuesta al alto volumen de solicitudes pendientes de regularización tras vencerse los plazos otorgados en 2022 por el entonces Ministerio de Hacienda, hoy Ministerio de Hacienda y Economía, para que estos negocios cumplieran con las normativas legales y tributarias vigentes.
Como parte de esta reactivación, se fortalece el rol de la Dirección General de Impuestos Internos (DGII), que será responsable de verificar el cumplimiento tributario de los operadores, gestionar su incorporación provisional al régimen fiscal y respaldar los procesos de fiscalización y control en el sector.
El decreto también contempla la reorganización del Consejo Consultivo encargado del seguimiento del plan, integrando a representantes de diversas instituciones públicas y actores de la industria del juego. Entre estos figuran el Ministerio de Hacienda y Economía, la DGII, el Instituto Dominicano de las Telecomunicaciones (Indotel), la Oficina Gubernamental de Tecnologías de la Información y Comunicación (Ogtic), así como la Lotería Nacional y representantes de asociaciones del sector.
Asimismo, el organismo incluirá delegados de la Federación Nacional de Bancas de Lotería, concesionarios, bancas de apuestas deportivas, la Comisión Hípica Nacional y la Asociación de Casinos de Juegos, además del arzobispo coadjutor monseñor Carlos Tomás Morel Diplán.
La disposición instruye al Ministerio de Hacienda y Economía, en coordinación con el Consejo, a elaborar y adecuar los instrumentos normativos necesarios para garantizar la continuidad del proceso de regularización. De manera temporal, el administrador de la Lotería Nacional fungirá como coordinador operativo, administrativo y de seguimiento.
Finalmente, el decreto deroga el Decreto núm. 295-22, dejando sin efecto la estructura anterior y estableciendo un nuevo esquema institucional para la supervisión de bancas, puntos de venta, apuestas deportivas, casinos y otros juegos de azar en el país.

