Un atentado con explosivos registrado en el suroccidente de Colombia dejó al menos 20 personas muertas y 36 heridas, en un hecho que ha generado fuerte condena nacional e internacional y ha encendido las alarmas por la creciente violencia en la región.
De acuerdo con las autoridades, la explosión ocurrió en la Vía Panamericana, en el departamento del Cauca, una zona históricamente afectada por la presencia de grupos armados ilegales y el narcotráfico. El ataque habría sido ejecutado mediante un artefacto explosivo tipo cilindro, que impactó varios vehículos que transitaban por la carretera, provocando una fuerte detonación y destrucción en la zona.
Entre las víctimas incluyen civiles que se desplazaban en buses y automóviles particulares. Entre los heridos, varios fueron trasladados a centros médicos cercanos, algunos en estado crítico, mientras equipos de emergencia trabajan en la identificación de los fallecidos.
Las autoridades colombianas han atribuido el ataque a disidencias de las antiguas FARC, señalando a estructuras armadas que operan en la región del Cauca. El gobierno ha calificado el hecho como un acto terrorista y ha ordenado el refuerzo de la seguridad en la zona.
Estos hecho ocurre en medio de un contexto de creciente tensión en varias regiones del país, donde se han registrado otros ataques recientes contra la fuerza pública y la población civil.
El gobierno nacional anunció que se adelantan investigaciones para dar con los responsables y no descarta nuevas operaciones militares en la zona.
La comunidad internacional y organismos de derechos humanos han expresado preocupación por la escalada de violencia y han pedido garantías para la población civil en las áreas afectadas.
